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miércoles, 22 de junio de 2011

"Lo que nunca nos pasó"Mi primera pequeña pieza teatral. Fragmento.

imagen de Victoria Francés.
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Anabel: Moriría en tu abrazo tierno, así como se abrazan las sirenas y lamería las heridas que te hice... Sin embargo !echa el mundo a rodar, qué más da!

Abril: Anabel, no llores... piensa que nadie puede alterar nuestro mundo, nuestro pequeño rincón..., y es que la fantasía es tan valiosa!. No nos hace falta estar juntas ahora, en otra vida, en otro tiempo, en otras circunstancias...

Anabel: No tenemos culpa que seamos mujeres, ni que esté casada..., lo que hemos vivido puede arrancar esta ilusión de vernos y sentirnos. Antes estábamos a tiempo, en esos primeros pasos que anduvimos, cuando aún estábamos a salvo y podíamos dar marcha atrás. Recogí tus notas, tus poemas, tus halagos y nacieron en mí estos sentimientos que debo esconder. Ahora el dolor existe y la pena se engrandece en estos momentos en los que la sensatez gana la batalla.

Abril: Fueron sinceros y aún lo son. Si tú quisieras podríamos ir a Londres juntas. !Vámonos!

Anabel: Pero... ¡ es tan bello sufrir por amor!
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imagen de david delamare

martes, 16 de febrero de 2010

Cerré los ojos







Cerré los ojos y soñé,

Desperté con una sonrisa de humo

Tan somnolienta como fantasiosa, y

Sonreí con fuerza al recordar tu caricia por

Mi espalda y el pasear de tus dedos

Entre mi pelo enredado.

Al licor de la brisa le guiñé un ojo,

Y volví a dormir a ver si allí te encontrabas,

Allí donde tropecé contigo la primera vez...

En esa isla imaginaria, La isla de desierta del

Mundo (tiene su precio encontrarla), es el

País de Nunca Jamás de los soñadores

Poetas, y, a

La vez, nuestro refugio cuando la realidad

Ruge afuera hambrienta de nuestras

Lágrimas.






Mi sonrisa es de humo porque se esfuma. Cuando te miro sonrío con fuerza pero sé que ese momento es efímero. Eres parte de mí, sangre de mi sangre, fruto del deseo y el amor verdadero. Soñé que en algún lugar desierto del mundo, alejados de su crueldad e intolerancia, había un huequecito para los dos, para hacer eternas las caricias de tu infancia. Allí no había rumores de gente pobre que insultaran al indefenso, al diferente, al débil. Solo sería un lugar para soñar donde no pasara el tiempo, donde nuestras mañanas preciosas en la cama duraran más que su recuerdo. Con tus pequeñas manos me buscabas, me acariciabas el cabello, lo acercabas a tu cara hasta que el sueño te rendía. Te encontrabas seguro, nos encontrábamos seguros allí, en LA ISLA DESIERTA DEL MUNDO. En ese lugar te arrullaba, te alimentaba a través de mis senos, te cantaba y no paraba de hablarte en poesía parte de lo que significas para mí, porque es tanto lo que ocupas que me es imposible expresártelo en su totalidad (sigo intentándolo cada día).
Aún te abrazo como entonces y tú me hueles el cabello y lo tocas con tus manos pero hay una diferencia que me duele y me arranca el alma a trozos y es que has sufrido la crueldad de las personas y que nuestro lugar quedó encerrado en este poema.
Escribo esto porque es importante que sepas que lo único malo de ser distinto es la discriminación e intolerancia por unos cuantos borregos.
A mi hijo, el gran hombre de mi vida.





sábado, 5 de diciembre de 2009

A Enrique







Por el norte de las ilusiones encontré un
Camino abierto,
No sé si es transitable, más bien áspero y rico
En conocimiento
Mas me atrae y me dejo caer en sus aguas
Benditas de arte....
Divagaciones sobre mi almohada de una
Posibilidad remota,
Arranca de mi garganta un gemido de
Desesperanza y
De mi corazón un aullido de ilusión.
Elige tú la gasa sutil para cegar mi razón y yo
Tan solo
Escucharé tus palabras con mi espíritu de sed.
Confiar, desconfiar... cómo saber lo correcto
Si en la noche se confunden el tacto con el
Sueño,
Y la mente vuela hacia lo irreal en una nube
De seda y cobalto
Dejando atrás el ser corpóreo,
Hilando de la fantasía la realidad más dulce
Y desterrando lo real hasta ver que has
Muerto



Hay veces que su música me absorbe como un torbellino de mar . De mí, rastros como estelas de lata vagan silenciosos y brillantes bajo un techo de bruma y, etéreos, danzan sonámbulos. Son mis razones para un sueño. Saliente el pecho, con los pulmones hinchados de pasión, asciendo por el lomo del oleaje de los sentidos, apretando los muslos cual jinete contrabandista que roba un tesoro. Entre tanta hermosura como vista alegre, comprendo que me columpie en el deseo, más que centellear en olas de Valencia , yo veo un inesperado hechizo de joya roja y negra. La que me cedes y la que tomo más allá de mis manos.
La inspiración, la musa, la pasión, el oasis en del alma, el sentimiento, el amor a su públi
co, el romanticismo, la entrega, el respeto a quién lo merece, la polémica, la medicina, la libertad de pensamiento y sobre todo el manantial que me nutre desde la adolescencia, un manantial de aguas benditas de arte. Unas letras que elevan el espíritu y abre un abanico de posibilidades en su entendimiento. Enrique es como es, habrá quién le guste, habrá quién no, pero la calidad y la entrega a la música y a su público, está fijado a fuego en este gran artista. Y tú, ¿pagas el peaje?



domingo, 29 de noviembre de 2009

Adiós Amor



Retuércete en mi lecho,
Donde el frío no alcanza.
Suéñame en mi vientre,
Donde la tristeza acaba.
Quédate conmigo aquí
Y lávate la cara,
Que quiero desnudarte toda mi alma.
Cuando la fragilidad anuda al orgullo
Solo nos queda la esperanza,
La providencia que vendrá del cielo,
Para bloquear la flaqueza.
Siempre fui tuya aunque no lo dijera,
Siempre mi pensamiento rogó por tu aliento.
El augurio del adiós pesa tanto...
Como el aullido del gozo de tus labios.
Lloraré por todo lo que mi razón explique,
Más mi alma no llorará por tu ausencia.
Te brindaré un grito de mi garganta,
Un gemido de rabia. ¿Adiós amor?








Rendirse, en mil y una batallas. Rendirse. Este sentimiento inmenso que recorre el cuerpo solo lo hace rendirse, pues solo ser dependiente del otro ser que amamos nos hace marioneta de sus deseos. Quiero cortar los hilos pero sangro, lastimo mi corazón, ya que si es dura es la dependencia, horrible es la distancia. El amor vuelve a jugar con el ser humano, a rasgar sus vestiduras y a ofrecer cada poro, cada fluido de nuestros cuerpos en la danza sublime del encuentro carnal. El amor no hace sentirnos libres, qué putada!. Nos emborracha de pasión, altera nuestra conciencia, nos divierte y nos exhausta. Y como dicen los poetas y trovadores: “¿pero qué coño es el amor?”, “y es que no hay droga más dura que el amor sin medida”. Nos vuelve frágiles, personajes de cristal con el "alma invadida", con la esperanza de "salir gloriosos de esta condena", esta“dulce condena”. Sin embargo, siempre deseamos amar y ser amados, a toda costa, con todo el ser. A este punto de desvarío racional, nos olvidamos de cómo sentíamos antes, de nuestros intereses anteriores antes de caer y sucumbir. A veces, echo de menos esa independencia anterior, y pienso que si mi amor muere, se esfuma o desaparece, me reconciliaré con esa parte de mí que grita y gime, esa parte que sale en estas líneas y que me hace inviolable en mi fortaleza, ya que el que a nadie ama, a nadie teme perder. Te brindo un gemido de rabia y un aliento de éxtasis “Amor”.