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jueves, 10 de marzo de 2011

Nana para Sara

Sonrisa de amapola,

sueña con el aire,

sueña con las olas.

Cierra ese lucero

que habita silencioso

en tus ojos negros.

La más dulce y buena,

la más charlatana

flor de la vereda.

El alba reposa en tu pelo

almohada de flores

de tierno terciopelo.

Acaricia de estrellas

del vasto firmamento

Siempre la mas bella.

Duérmete mi niña,

duérmete y despierta,

para ver tu sonrisa vital

y sincera, que de pena muero

cuando no ilumina tu mirada tierna.

Luz de mi alegría,

caramelo de amor,

de mi vida, la guía.

Cuerpo de sirena,

de inocencia infinita

que descansa en la arena.
Duerme mi morena,

ojalá siempre seas

así, mi pequeña.

Lágrimas del día

que mece despacio

blanca campanilla.

Campo de azucenas,

de risas y llantos,

de alegrías y penas.

Duérmete mi niña,

duérmete y despierta,

para ver tu sonrisa vital

y sincera, que de pena muero

cuando no ilumina tu mirada tierna.




Te amo




domingo, 21 de noviembre de 2010

¿Qué es la poesía para tí?

Me pidieron que explicara lo que es la poesía para mí. La poesía es mi visión particular de la vida, es una puerta abierta al sentir mundano y espiritual. Porque yo aprendí a leer sintiendo el corazón de un poeta romántico y sentí su dolor en mi alma de niña. Benditos días aquellos en que las olas me llevaban y me preguntaba qué es la poesía mientras miraba su pupila azul. El amor en toda su crueldad y benevolencia exprimido gota a gota cual transfusión desde la sensibilidad de Bécquer a la mía, hallando un mundo que no se ve con los ojos, un mundo donde resguardar el trauma y el dolor, a la vez de las más hermosas sensaciones y vivencias. Compañera de noches insomnes, de miedos e incertidumbres, de soledad. De sentirse sola en el mundo, desnuda, tirada en la fría nieve y hallar en un poema el abrigo confortable donde reposar mis sueños. La elevación, mi lugar secreto muy lejos de la realidad cuando es cruel. Compañera de caricias de mi amado, de su lujuria compartida, de nuestra afinidad sensual. Compañera de mis alegrías, del más grande de los orgullos que es para mí ser madre de unos niños con corazones enormes, transparentes y luchadores.
¿Qué es la poesía para mí? Mi confidente y mi confesora. Mi refugio, mi rincón de algodón y mi remanso de paz, como volver a los brazos de mi madre y alimentarme de sus senos… así, de ese modo, siento yo la poesía.

martes, 16 de febrero de 2010

Cerré los ojos







Cerré los ojos y soñé,

Desperté con una sonrisa de humo

Tan somnolienta como fantasiosa, y

Sonreí con fuerza al recordar tu caricia por

Mi espalda y el pasear de tus dedos

Entre mi pelo enredado.

Al licor de la brisa le guiñé un ojo,

Y volví a dormir a ver si allí te encontrabas,

Allí donde tropecé contigo la primera vez...

En esa isla imaginaria, La isla de desierta del

Mundo (tiene su precio encontrarla), es el

País de Nunca Jamás de los soñadores

Poetas, y, a

La vez, nuestro refugio cuando la realidad

Ruge afuera hambrienta de nuestras

Lágrimas.






Mi sonrisa es de humo porque se esfuma. Cuando te miro sonrío con fuerza pero sé que ese momento es efímero. Eres parte de mí, sangre de mi sangre, fruto del deseo y el amor verdadero. Soñé que en algún lugar desierto del mundo, alejados de su crueldad e intolerancia, había un huequecito para los dos, para hacer eternas las caricias de tu infancia. Allí no había rumores de gente pobre que insultaran al indefenso, al diferente, al débil. Solo sería un lugar para soñar donde no pasara el tiempo, donde nuestras mañanas preciosas en la cama duraran más que su recuerdo. Con tus pequeñas manos me buscabas, me acariciabas el cabello, lo acercabas a tu cara hasta que el sueño te rendía. Te encontrabas seguro, nos encontrábamos seguros allí, en LA ISLA DESIERTA DEL MUNDO. En ese lugar te arrullaba, te alimentaba a través de mis senos, te cantaba y no paraba de hablarte en poesía parte de lo que significas para mí, porque es tanto lo que ocupas que me es imposible expresártelo en su totalidad (sigo intentándolo cada día).
Aún te abrazo como entonces y tú me hueles el cabello y lo tocas con tus manos pero hay una diferencia que me duele y me arranca el alma a trozos y es que has sufrido la crueldad de las personas y que nuestro lugar quedó encerrado en este poema.
Escribo esto porque es importante que sepas que lo único malo de ser distinto es la discriminación e intolerancia por unos cuantos borregos.
A mi hijo, el gran hombre de mi vida.





domingo, 13 de diciembre de 2009

En el mar






En el mar de tus ojos,
Vi mi imagen naufragar,
Una y otra vez los miro,
No encuentro mi caminar,
Ni sendero, ni camino...
Sola y triste al recaudar
Las migajas de tu tiempo
Al pasar.




La distancia es infinita,
Cuando tu mano se aleja.
Con el roce de mi pelo
Quiero que me veas serena
Y que me abrase tu aliento,
Aliento que me envenena
Que es como el viento
En la vela.




El no abrazarte dormido
Rompe toda mi coherencia.
Tu calor me da la vida,
Me hielo con tu ausencia.
Cuando odias mi mirada
Asesinas la inocencia
Que se oculta en mis entrañas
De clemencia.




Guíame por este rumbo,
De caminos encontrados,
De ideales esparcidos,
De sueños ya derrotados
De sirenas y de olvidos,
De sollozos descuidados
Por momentos malvendidos
A tu lado.






El tiempo que se escurre entre las manos, el tiempo que deseas pasar con tu amado y es robado por la monotonía de la vida. Pasan minutos, días, años... y cuando la distancia se hace habitual, la soledad se convierte en compartida. En alguna ocasión llegas hasta contar las horas diarias esperando aumentar y arañar minutos para nuestro "rendimiento afectivo", pero se convierte en malvendido, digamos que no tiene mucha gracia cuando es por exigencias, puede parecer hasta desesperado y no debe tomar ese color. La intensidad puede ser la solución, la intensidad en todo, no solo cuando el mar está en calma, es placentero y la brisa acaricia nuestra vela para navegar en este mundo. Hay una intensidad oscura, la intensidad de la discusión, la separación de nuestras almas, el sufrimiento de la distancia infinita entre dos que son uno, así, se asesina la entrega inocente, y esa unión después de la tormenta se convierte en un baile de clemencia y perdón mutuo. Ya en ese momento, cuando rechazas el cisma en la relación, la conformidad forma parte de la vida en pareja, el amor conyugal, la conformidad por los minutos escurridos que antes importaban tanto y que ya volverán jamás.



sábado, 5 de diciembre de 2009

A Enrique







Por el norte de las ilusiones encontré un
Camino abierto,
No sé si es transitable, más bien áspero y rico
En conocimiento
Mas me atrae y me dejo caer en sus aguas
Benditas de arte....
Divagaciones sobre mi almohada de una
Posibilidad remota,
Arranca de mi garganta un gemido de
Desesperanza y
De mi corazón un aullido de ilusión.
Elige tú la gasa sutil para cegar mi razón y yo
Tan solo
Escucharé tus palabras con mi espíritu de sed.
Confiar, desconfiar... cómo saber lo correcto
Si en la noche se confunden el tacto con el
Sueño,
Y la mente vuela hacia lo irreal en una nube
De seda y cobalto
Dejando atrás el ser corpóreo,
Hilando de la fantasía la realidad más dulce
Y desterrando lo real hasta ver que has
Muerto



Hay veces que su música me absorbe como un torbellino de mar . De mí, rastros como estelas de lata vagan silenciosos y brillantes bajo un techo de bruma y, etéreos, danzan sonámbulos. Son mis razones para un sueño. Saliente el pecho, con los pulmones hinchados de pasión, asciendo por el lomo del oleaje de los sentidos, apretando los muslos cual jinete contrabandista que roba un tesoro. Entre tanta hermosura como vista alegre, comprendo que me columpie en el deseo, más que centellear en olas de Valencia , yo veo un inesperado hechizo de joya roja y negra. La que me cedes y la que tomo más allá de mis manos.
La inspiración, la musa, la pasión, el oasis en del alma, el sentimiento, el amor a su públi
co, el romanticismo, la entrega, el respeto a quién lo merece, la polémica, la medicina, la libertad de pensamiento y sobre todo el manantial que me nutre desde la adolescencia, un manantial de aguas benditas de arte. Unas letras que elevan el espíritu y abre un abanico de posibilidades en su entendimiento. Enrique es como es, habrá quién le guste, habrá quién no, pero la calidad y la entrega a la música y a su público, está fijado a fuego en este gran artista. Y tú, ¿pagas el peaje?



domingo, 29 de noviembre de 2009

Adiós Amor



Retuércete en mi lecho,
Donde el frío no alcanza.
Suéñame en mi vientre,
Donde la tristeza acaba.
Quédate conmigo aquí
Y lávate la cara,
Que quiero desnudarte toda mi alma.
Cuando la fragilidad anuda al orgullo
Solo nos queda la esperanza,
La providencia que vendrá del cielo,
Para bloquear la flaqueza.
Siempre fui tuya aunque no lo dijera,
Siempre mi pensamiento rogó por tu aliento.
El augurio del adiós pesa tanto...
Como el aullido del gozo de tus labios.
Lloraré por todo lo que mi razón explique,
Más mi alma no llorará por tu ausencia.
Te brindaré un grito de mi garganta,
Un gemido de rabia. ¿Adiós amor?








Rendirse, en mil y una batallas. Rendirse. Este sentimiento inmenso que recorre el cuerpo solo lo hace rendirse, pues solo ser dependiente del otro ser que amamos nos hace marioneta de sus deseos. Quiero cortar los hilos pero sangro, lastimo mi corazón, ya que si es dura es la dependencia, horrible es la distancia. El amor vuelve a jugar con el ser humano, a rasgar sus vestiduras y a ofrecer cada poro, cada fluido de nuestros cuerpos en la danza sublime del encuentro carnal. El amor no hace sentirnos libres, qué putada!. Nos emborracha de pasión, altera nuestra conciencia, nos divierte y nos exhausta. Y como dicen los poetas y trovadores: “¿pero qué coño es el amor?”, “y es que no hay droga más dura que el amor sin medida”. Nos vuelve frágiles, personajes de cristal con el "alma invadida", con la esperanza de "salir gloriosos de esta condena", esta“dulce condena”. Sin embargo, siempre deseamos amar y ser amados, a toda costa, con todo el ser. A este punto de desvarío racional, nos olvidamos de cómo sentíamos antes, de nuestros intereses anteriores antes de caer y sucumbir. A veces, echo de menos esa independencia anterior, y pienso que si mi amor muere, se esfuma o desaparece, me reconciliaré con esa parte de mí que grita y gime, esa parte que sale en estas líneas y que me hace inviolable en mi fortaleza, ya que el que a nadie ama, a nadie teme perder. Te brindo un gemido de rabia y un aliento de éxtasis “Amor”.



miércoles, 25 de noviembre de 2009

La pobreza del alma


La pobreza del alma empuja al desorden de los sentimientos, la pobreza del alma… quién te dijo que el orgullo te salvaría, quién te dijo que no muestres la fragilidad de tu corazón y quién en el oscuro valle estará contigo respirando tu absoluta melancolía.

La pobreza del alma, ¿qué será eso? Mucho me temo que es algo difícil de explicar y totalmente subjetivo, quizás por eso lo utilicé como título en mi libro. Realmente trata de explicar los pasos que le ha tocado andar a una persona hasta sentirse pobre en sus creencias, tan pobre que no cree en nada, ni nadie (llamémosle, pérdida de espiritualidad y confianza en el ser humano).
Ante esa pérdida en el interior, la mente se auto defiende para no sentirse tan insegura en este jodido mundo. Se aferra al orgullo, al ocultismo sentimental, haciendo una coraza con el desprecio y la arrogancia. Obvio que al ser falsa debe ser continuamente arreglada, pues se resquebraja a la más mínima presencia de transparencia interior. Llevas un traje que no te pertenece, y a la fuerza quieres que encaje. Al cabo del tiempo lo utilizas de quita y pon según la aspereza ambiental.
Volviendo a la pérdida de espiritualidad, a la pérdida de la fe, es casi imposible no hablar de la muerte. En el oscuro valle, allí dónde otros piensan que es la vida eterna, yo solo veo el cese. Nadie estará conmigo en los momentos previos, nadie que no sea de carne y hueso. Mi Dios se fue entre las palabras de los hombres, las conveniencias eclesiásticas, la política y la caradura de una jerarquía que ofrece paz a cambio de oro. Los ángeles caídos, los que no tienen fe en mentiras aprendidas, no poseemos quien nos de consuelo tras una nube, ni a quien orar con nuestras peticiones cuando la vida nos maltrata, no me quejo, tenemos libertad.